Internet of Medical Things

El Internet of Things se suele aplicar para optimizar negocios y aumentar el nivel de comodidad en las tareas cotidianas. Sin embargo, también se puede integrar en el mundo de la salud para darle utilidades médicas. Aunque todavía se está investigando para explotar al máximo esta tecnología, existen multitud de aplicaciones para el llamado Internet of Medical Things.

En Zemsania Global Group apostamos por la evolución de la industria tradicional hacia la Industria 4.0. Por eso, creemos que la explotación del IoT debe diversificarse en las distintas áreas profesionales.

El uso del Internet of Medical Things ha aumentado en un 9,2% este año según el IoT Barometer 2017/2018 de Vodafone. Se constata que esta tecnología está creciendo, y es que ya se encuentran disponibles muchas herramientas IoT aplicables al mundo de la salud. A continuación desglosaremos algunas de aplicaciones prácticas del IoMT.

Internet of Medical Things

Inteligencia Artificial

Mejorar la salud de los pacientes mediante la Inteligencia Artificial y el Big Data ya es posible. El Internet of Medical Things implementa las IA para acumular datos que permitan ejecutar acciones en beneficio de la medicina. Un ejemplo concreto de esto sería Hikari, una IA nacida en 2015 bajo la tutela de Fujistu y el Hospital Clínico San Carlos de Madrid. El objetivo del proyecto es reducir el número de suicidios en los pacientes.

Durante el 2015 se quitaron la vida 3.602 personas en España según el Instituto Nacional de Estadística. Esta tendencia podrá verse reducida mediante el uso de Hikari, ya que permite que los médicos puedan prevenir comportamientos autolesivos.

Hikari cruza una enorme cantidad de datos que posteriormente analiza. Así, los profesionales de la salud pueden prever qué pacientes corren el riesgo de terminar con su vida. Asimismo, este procesamiento de datos facilita a los doctores la toma de decisiones para tratar a sus pacientes.

Sin embargo, esta tecnología no pretende sustituir al ser humano. Su objetivo principal es el de ahorrar tiempo a los doctores para que puedan tratar a los pacientes de una forma más personalizada.

En el Fujistu Forum celebrado este año en Múnich se revelaron algunos datos interesantes respecto a Hikari. Esta IA colecciona más de dos millones de estudios científicos y 36.000 diagnósticos previos. Además, contempla algunos hábitos como las amistades, su residencia o el consumo de sustancias perjudiciales. Hikari puede, además, identificar el riesgo de suicidio y de abuso de alcohol y drogas en una franja del 85 al 90% de los casos según publica El País. Los datos con los que trabaja Hikari son anónimos, por lo que la privacidad de los pacientes no se pone en juego.

Otros casos de aplicación de la IA en Internet of Medical Things se encuentran en las redes sociales. Google, Facebook e Instagram también utilizan herramientas de IA para observar tendencias suicidas. Analizan hashtags, publicaciones y streamings para valorar estos aspectos.

Telemedicina

La telemedicina hace referencia a la prestación de servicios clínicos a distancia mediante infraestructuras de comunicaciones. Esta tecnología permite monitorizar a los pacientes a distancia, tal y como sucede con Hikari, pero sumándole otros usos. Por ejemplo, genera vías de intercambio de datos entre distintos centros médicos, cosa que agiliza la gestión de información de los pacientes. La telemedicina no solo se basa en datos, sino que también puede ser interactiva. Esta forma de acceder a servicios médicos a distancia permite que los médicos y los pacientes interactúen en tiempo real.

Si tenemos una emergencia podemos hacer una consulta a nuestro médico para contrastar la gravedad del asunto. Así, sabremos si debemos desplazarnos a toda prisa o si podemos tratarnos en casa. La telemedicina es una forma de luchar contra la desigualdad de acceso a los recursos médicos.

Wareables y Big Data

Un centro médico holandés llamado Sint Maartenskliniek entrega weareables a los pacientes, que miden sus datos vitales y analizan sus movimientos. Todos los datos que se generan a partir de estos objetos se suben a la nube, de modo que los doctores pueden acceder a la progresión de los pacientes sin necesidad de estar en el hospital.

Existen aplicaciones que permiten medir la calidad del sueño y controlar el gasto calórico. Además, algunos weareables permiten monitorizar el nivel de estrés que sufrimos a lo largo de la jornada laboral para poder reducirlo. También pueden analizar el nivel de presión sanguínea, hacer un seguimiento de tu peso y calcular la temperatura de tu cuerpo.

Como colofón, la empresa Propeller ha creado una aplicación llamada Air que controla y mejora los hábitos de las personas asmáticas. La app recoge los datos gracias a un inhalador especial con sensores integrados. Air monitoriza la frecuencia de los síntomas del asma para ayudar a las personas que padecen esta habitual enfermedad.

Todas estas posibilidades tecnológicas no solo son útiles por sí mismas, sino que pueden combinarse para obtener resultados complejos. El Internet of Medical Things está en crecimiento, así que todavía no conocemos hasta dónde puede llegar. Como vemos, la Industria 4.0 no solo beneficia a las organizaciones, sino que se puede aplicar en entornos muy diversificados. El fin básico de esta tecnología es, en conclusión, mejorar la calidad de vida de sus usuarios.

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Albert Alsina

Content Writer en Zemsania
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